Abandonar el «basurero» de la política

Por Javier Esquivel

Cientos de personas que han dedicado gran parte de su vida al quehacer político hoy están varados en la bodega del olvido de los que fueron sus electores, de sus otrora seguidores y hasta de los actuales dirigentes de los partidos a los que pertenecen.

Estas personas mientras sobreviven de sus recuerdos intentan colocarse al menos en algún espacio de la política municipal a pesar de que tuvieron en su momento un lugar estelar en la escena nacional.

Hoy su imagen pública y sus relaciones políticas parecen debilitadas y desgastadas como para hacer frente y generar pesos y contrapesos con los que tutelan los partidos nacionales.

Sin tener una medición precisa, el número de personas que viven en esta situación no es menor.

Tan solo la pasada elección intermedia mexicana arrojó un saldo de más de 100 mil personas que compitieron internamente por un puesto de elección popular pero no alcanzaron la victoria.

Hoy, aquellos que sí tuvieron la fortuna de ser considerados por sus partidos mediante el sistema de cuotas y cuates, pero que perdieron su elección están también fuera de la escena política.

Este número de políticas y políticos en abandono es posible sea mayor si escrutamos el descontento de la militancia activa que no fueron considerados para ninguno de los más de 20 mil puestos a nivel nacional que estuvieron en juego.

Lo importante del caso es que todas esas personas sí son muy relevantes en la vida pública. Es equívoco pensar que deben ser consideradas como piezas de arrumbar en el basurero de la política.

Las mujeres y hombres que hoy no participan por coyuntura o mezquindad partidista forman parte de un sistema de creencias y valores en cada una de sus comunidades.

El reconocimiento de la gente avala su experiencia, su imagen puede ser juzgada y evaluada pero no demerita el derecho de la gente a opinar sobre de ellas y ellos.

Ellas y ellos son actores que refuerzan o debilitan la forma en la que se vive la democracia a nivel local. El aprobar métodos de elección interna y apoyar a sus compañeros es fomentar la democracia interna de los partidos. Rechazar y demeritar las formas y modos de sus dirigentes locales, obviamente la debilita.

Aún son más importantes, porque también forman parte del sistema de la comunicación política que describe Dominique Wolton (1998). Son parte de ese espacio donde políticos, medios de comunicación y opinión pública intercambian discursos contradictorios, pero con la legitimidad de expresarse sobre la política.

Ellas y ellos forman parte de ese sector político. Sus años dedicados a la política lo avalan. No estar en activo no los excluye de esa categoría; políticos no solo son los que están en funciones, político es todo aquel que busca hacer que las cosas sucedan a favor de la gente, aunque las condiciones sean adversas.

Este escenario donde los políticos están más preocupados por alcanzar un espacio en la escena pública y ser afines a los intereses de las cúpulas partidistas en lugar de trabajar por sus comunidades podría ser un factor adicional para la desconfianza social en la política.

El más reciente estudio del Latinobarómetro 2021 señala que los niveles de satisfacción de la democracia siguen con tendencia descendente y que la clase política sigue siendo quien más desconfianza despierta.

Todo ello empieza con lo local. La construcción de confianza inicia desde lo municipal. Pareciera que vivimos en paradoja: .a clase política no recobra la confianza a pesar de que hay un auge por la comunicación política.

Hoy más políticos experimentados están en el olvido, cuando el marketing político cobra más fuerza que las formas tradicionales de comunicar la política; hay más gobiernos mal evaluados cuando la profesionalización de la comunicación de gobierno cobra más fuerza.

La clave para romper este diagnóstico está en revalorizar el papel de la comunicación política que día a día se profesionaliza y especializa. Es menester que la consultoría política especializada se concentre más en construir y reconstruir personajes públicos útiles y experimentados para lo local, estatal y nacional y no solo en vender servicios.

Construir líderes sociales con causas y banderas será más útil para la sociedad que continuar en la hechura de los rockstars  digitales y caciques municipales de la política.

La reingeniería y reconstrucción política de los hoy olvidados también es posible. Hay un mundo de alternativas y espacios donde se puede hacer política y asuntos públicos, pedir ayuda a un especialista es el primer paso.

Negarse a entender que la forma de comunicar la política cambió con el aumento de plataformas mediáticas y con el auge de medios de comunicación es no querer salir de esa bodega oscura de olvido.

Recobrar la confianza de la ciudadanía en la política, las y los políticos, en los gobiernos y en la democracia, es tarea de todas y todos. Hagamos lo que nos toca y lo que nos inspira para mejorar. Salir del basurero de la política ¡sí es posible!

Javier Esquivel Columnista y consultor político para gobiernos y partidos políticos. Ha asesorado a diversos actores políticos en todos los niveles de gobierno a nivel nacional e internacional

Javier Esquivel

@JavoEsquivel

México. Consultor internacional especializado en comunicación de gobierno, legislativa y campañas electorales. Con más de 20 años de experiencia, ha asesorado gobiernos, parlamentos y partidos políticos en México y América Latina.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.